domingo, octubre 12, 2008

Esta mañana


Esta mañana el sol atravesó de repente
el otro lado de la calle: son muy sombrías

las casas cuando de ellas se pierde el nombre
de alguien, muy oscuros los corazones de los que
se quedan ahí dentro para habitar el dolor.

Maria do Rosário Pedreira (Nenhum nome depois)

Trad. Marta López Vilar



Imagen: O Porto ( 26-8-2008).

Suena la canción que me acompaña desde hace años:

4 comentarios:

Enredada dijo...

habitar el dolor...
precioso poema

Graça Pires dijo...

"Nenhum nome depois" é um livro lindíssimo. Este poema também. Um beijo.

rubén dijo...

No es mala compañía. La cante quien la cante.

...

viernes dijo...

he leido ese libro, es bello como la construcción de la melancolía portuguesa... una calle siempre es una construcción interior, una forma de habitar lo que duele y lo que exalta...
besos y suerte con todo