domingo, diciembre 03, 2006

El museo imaginario


Nuestra sensibilidad por la estatua mutilada, por el bronce de las excavaciones arqueológicas, es reveladora. No coleccionamos ni los bajorrelieves borrosos ni las oxidaciones; no es la presencia de la muerte lo que nos retiene sino la de la supervivencia.

André Malraux (El museo imaginario)

3 comentarios:

ribga dijo...

Son fascinantes los trozos de mármol, bronce,madera...en los que surge un hálito de vida...dejaron de ser inertes para conmovernos,para pervivir através del tiempo y constatar la grandeza del ser humano(a pesar de sus bajezas)

viernes dijo...

la melancolía de las estatuas es resultado de su lucha contra el tiempo, no como la asunción de una idea inevitable de muerte, sino como la creencia irreversible de la presencia de la felicidad...
un abrazo

maría nefeli dijo...

Por problemas técnicos que le impiden firmar, Atemporelle me deja personalmente desde París estas palabras (hermosas palabras) que aquí transcribo:

"Lo que a mí me gustaría encontrar en el museo imaginario es la imaginación en
sí!
Las estatuas y su silencio es lo que más me conmueve. En el silencio pongo mis
secretos que saben guardar las estatuas del museo;-)
Un abrazo querida Maria
Atemporelle"

Otro abrazo grande, mi querida Atemporelle.