domingo, enero 13, 2008

Para que yo me llame Ángel González...


CANCIÓN PARA CANTAR UNA CANCIÓN


Esa música...
Insiste, hace daño
en el alma.
Viene tal vez de un tiempo
remoto, de una época imposible
perdida para siempre.
Sobreapasa los límites
de la música. Tiene materia,
aroma, es como polvo de algo
indefinible, de un recuerdo
que nunca se ha vivido,
de una vaga esperanza irrealizable.
Se llama simplemente:
canción.

Pero no es sólo eso.

Es también la tristeza.


Ángel González



Se fue uno de mis padres poéticos...

Suena desde hace días, sin saber por qué: http://es.youtube.com/watch?v=-4quKyrOVww

2 comentarios:

viernes dijo...

extraña sensación de calma triste...

rubén dijo...

Extraña, la capacidad de la música para hacer daño en el alma.